Orígenes del sindicalismo en España

La restauración:

Arsenio Martínez Campos realizaba un levantamiento militar en Sagunto a favor de la monarquía, dando al traste con el gobierno de la república. Desde ese momento hasta la llegada del monarca en enero de 1875, el jefe del Estado fue el general Serrano. Alfonso XII es nombrado monarca por las Cortes y empieza el sistema político denominado como “sistema canovista”, el cual se caracteriza por una alternancia en el poder entre el partido liberal y el partido conservador.

Es en esta etapa cuando los poderes ven la necesidad de mejorar la calidad del “nuevo proletariado industrial”. Así, el artículo 13 de la Constitución de 1876 permite el asociacionismo obrero y profesional. Y en 1887 se aprueba la Ley de Asociaciones que en su artículo 1 dice “… se regirán también por esta ley los gremios, las Sociedades de socorros mutuos, de previsión, de patronato y las cooperativas de producción de crédito o de consumo”.

Es en este periodo cuando empiezan a nacer los sindicatos y asociaciones obreras de una manera legal, pero es anterior a esta época donde podemos encontrar los primeros movimientos obreros. En Barcelona en 1839 encontramos la Asociación de Tejedores, por supuesto es ilegal, ya que el asociacionismo obrero se considera una actividad subversiva. Y en 1855 encontramos la primera Huelga General.

El 12 de agosto a las 10:30 de 1888 en el salón del Circulo Socialista situado en la calle Tallers de Barcelona 26 hombres inician el primer Congreso Nacional Obrero. El Congreso dura hasta el día 14 y un tipógrafo llamado Pablo Iglesias propone como nombre de la nueva organización “Unión General de Trabajadores” y sale elegido presidente Antonio García Quejido. Entre sus reivindicaciones la fijación de salarios mínimos y la jornada laboral de 8 horas.  UGT va creciendo rápidamente por todo el territorio nacional y en 1910 ya tiene mas de 43000 afiliados. 

El nacimiento de la UGT y otras asociaciones obreras en esta época es gracias a las normativas que hemos visto que legalizan estas asociaciones y también son causa del movimiento obrero que surge en toda Europa y destacamos la Primera Internacional Obrera celebrada en Londres compuesta por diferentes partidos, sindicatos y asociaciones obreras de variado signo. El encargado de redactar los estatutos de esta primera internacional es Carlos Marx.

Otro momento importante en el Sindicalismo Español es el nacimiento en 1910 de la Confederación Nacional del Trabajo. Un sindicato que se origina con el objetivo de constituir una fuerza relevante opositora al sindicato mayoritario por entonces, la socialista UGT y “apresurar la emancipación económica de la clase trabajadora a través de la expropiación revolucionaria de la burguesía”. En 1919 tiene 700.000 afiliados.

En este periodo no solo es importante el movimiento obrero, sino que desde el Estado también se empieza a legislar para dar solución a todos los problemas que plantean los movimientos obreros. En 1883 se crea la Comisión de Reformas Sociales, que pasará a convertirse en 1903 en el Instituto de Reformas sociales que elabora un proyecto de Ley de Contratos de Trabajo. El Estado sigue con la tarea de elaborar normativa en el ámbito laboral para satisfacer las reivindicaciones del mundo obrero. En 1920 destacamos la creación del Ministerio del Trabajo por Eduardo Dato que engloba a todos los organismos que se habían ido creando como el Institutos de reformas sociales.

Los colegios profesionales establecieron la colegiación obligatoria y los colegios de médicos, abogados, maestros y funcionarios empezaron a discernir aspiraciones corporativistas. Los médicos, notarios y abogados, y funcionarios de las distintas administraciones públicas lograron sus objetivos, creando así́ la Unión Médica Nacional en 1921, y la Unión Nacional de Maestros en 1915, y movilizaron a los funcionarios de las Universidades, el personal de correos y telégrafos en las huelgas de abril de 1919 y en 1922.

En 1916 se firma el primer pacto de unidad entre UGT y la C.N.T. para una huelga general en todo el país. En 1917 habrá una gran conflictividad sindical auspiciado por la revolución de octubre de la Unión Soviética, con un saldo de unos 52 muertos y más de 2000 encarcelados. “las masas obreras desconocían los detalles del hecho, y no sabían tampoco con precisión la ideología de los vencedores; pero la certeza de que en una gran nación se había hundido el capitalismo y gobernaban los asalariados produjo en todos los sectores obreros un entusiasmo indescriptible

            Con este clima va a producir la sublevación de Primo de Rivera.

Época de Primo de Rivera

En la dictadura de Primo de Rivera el sistema de relaciones laborales se denominó Organización Corporativa Nacional con los siguientes rasgos: Libre sindicación, Obligatoria corporación de obreros y patronal, importancia de las políticas sociales y quería acabar con la lucha de clases.

            En esta época la UGT prefiere mantenerse la legalidad al contrario que la CNT. UGT mantiene una relación de colaboración con el régimen. Es partir de 1929 cuando la UGT empieza a luchar contra el régimen, en 1930 se legaliza la CGT y es a partir de estas fechas cuando se produce un aumento de la afiliación pasando del millón de afiliados.

            El Real Decreto Ley de Organización Corporativa Nacional de 1926 establece un comité paritario de arbitraje y conciliación laboral (comité que como hemos dicho antes va a contar con la colaboración de la UGT), con igual participación de patronos y obreros bajo la supervisión del Estado. Por lo que la conciliación va a ser obligatoria y permanente con supervisión del Estado.

Segunda República


La Legislación laboral alcanzó un fuerte desarrollo en los dos primeros años de la República, principalmente la propuesta por Largo Caballero como Ministro de Trabajo. Son principalmente La Ley de Jurados Mixtos, la de Colocación Obrera, la de Asociaciones Profesionales y la de Intervención obrera en la gestión de la industria. La Ley de Contrato de Trabajo, aprobada el 21 de noviembre del 1931, aunque limitaba algunas de las atribuciones del empresario, no cuestionaba las relaciones capitalistas de producción y pudo ser aprobada con relativa facilidad sin levantar demasiadas protestas. La Ley de Jurados Mixtos, aprobada a fines de noviembre. Atribuía a los jurados competencias en la determinación de las condiciones de trabajo, salarios, contratos, despidos…, así como funciones de arbitraje y conciliación entre el capital y el trabajo. Hasta el punto de que una huelga sólo podría ser legales después de haber pasado por el trámite del jurado. El jurado lo formarían a partes iguales representantes de asociaciones obreras y de los empresarios. El resultado fue de elevación de las condiciones de vida de los obreros y conflictividad con los patronos, puesto que estos no aceptan lo impuesto por el Jurado y además también es rechazado por la CNT.

Régimen Franquista

En la dictadura franquista se empieza a silenciar todo aquello que pueda ser considerado enemigo del régimen, por tanto, se prohíben los sindicatos y aparece la figura del sindicato vertical.  “El Fuero del Trabajo”. En su apartado XIII número 3 nos define el sindicato vertical como” El sindicato vertical es una Corporación de derecho público que se constituye por la integración en un organismo unitario de todos los elementos que consagran sus actividades al cumplimiento del proceso económico, dentro de un determinado servicio o rama de la producción, ordenado jerárquicamente bajo la dirección del Estado”.

            De este Fuero del trabajo vamos a sacar unas notas que definen las relaciones laborales en esta época:

  • El Estado es el órgano superior en materia laboral
  • No deja abierta la posibilidad de conflictos colectivos ya que al solo existir un solo sindicato no se permite los conflictos dentro del propio sindicato, por tanto, solo pueden existir conflictos individuales.
  • El Estado controla todo, no hay posibilidad de ir al arbitraje voluntario entre trabajadores y empresarios.
  • Esta ley se postula en contra del “capitalismo liberal y el materialismo marxista”.
  • Empieza a mostrar la posición contraria a la huelga y culmina en 1944 cuando la incluye en el Código Penal como delito.

Continuando con el sindicato vertical, tenemos que señalar que este sindicato es de afiliación obligatoria para todos los trabajadores y empresarios, englobando todo el mercado laboral en una sola institución. Este sindicato rompe con la forma de sindicato que conocíamos hasta entonces ya que desconoce la libertad de asociación que había caracterizado a los sindicatos anteriormente.

El sindicato vertical va a ofrecer al régimen el control absoluto de las relaciones laborales, ya que en el sistema piramidal que tiene el sindicato, en la cúspide se van a situar militantes del régimen para, como decíamos anteriormente, tener un control absoluto de las relaciones laborales.

En la década de los cuarenta el régimen elabora una nueva normativa. Se crea una nueva institución, la Organización Sindical, que llevará a cabo un proceso de elecciones sindicales. La función de estos nuevos cargos son la gestión social de las relaciones laborales y la administración de las obras sociales. Pero en la práctica, estas elecciones tienen el fin de controlar y encuadrar a los trabajadores ocupando los cargos con gente afín al régimen y así tener una nueva herramienta de control. Pero esto no sucede tal y como había planeado el régimen. Así, los sindicalistas encuentran en estos puestos una salida a la clandestinidad y desde aquí comienza la reconstrucción del movimiento obrero, vemos, entre otros, el nacimiento de Comisiones Obreras. Desde esta década se integra dentro del sindicato vertical de manera clandestino y es en mayo de 1978 su Congreso fundacional.

En 1958 se promulga la Ley de Convenios Colectivos donde se va a dejar de forma limitada la negociación por parte de las partes de las relaciones laborales. Podemos dar un dato para ver la efectividad de la Ley de Convenios. En las primeras fechas de entrada en vigor de esta Ley solo se aprobaron 7 Convenios Colectivos que afectaban a unos 17.500 trabajadores.

En 1973 se aprueba una nueva Ley de Convenios Colectivos en la cual se reduce la fiscalización del Estado, pero sigue con la necesidad de homologar el convenio por parte del Estado.


A partir de la Constitución será objeto de otro post.

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