¿Pueden echarme por negarme a reincorporarme estando en ERTE?

En estos tiempos que corren, muchas personas están afectadas por un ERTE. ¿Qué pasa si estando en ERTE nuestra empresa nos llama para trabajar? ¿Puedo negarme por seguir el ERTE vigente? Para hablar de este tema, vamos a explicarlo con un ejemplo. Pedro esta afectado por un ERTE con duración hasta el 9 de junio, junto con el resto de sus compañeros. A Pedro le llama la empresa para empezar a trabajar el día 15 de mayo, pero solo a él. ¿Qué pasa si se niega ir?

Pues según la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid 286/2019 de 25 de abril puede ser causa de despido disciplinario. Esta sentencia puede tener mucha importancia en estos tiempos por la gran cantidad de ERTES que hay abiertos.

En este caso Pedro recibe un burofax por parte de la empresa para que se incorpore el 15 de Mayo, y Pedro contesta a la empresa por otro burofax alegando la negativa a incorporarse al puesto de trabajo, alegando como justificación que la empresa no estaba autorizada para modificar y cancelar la medida de suspensión, alegando en apoyo de su postura la sentencia del Tribunal Supremo de 18 de noviembre de 1986 e indicando que sabía que mantenían la situación de concurso de acreedores y que estaban pagando nóminas a muchos de los compañeros además de la deuda que mantenían con el demandante por ello indicaba que dicha la no incorporación en la fecha impuesta unilateralmente por la empresa medida no podía ser entendida como una baja voluntaria hasta que no finalizase el período de efectividad del expediente de regulación temporal de empleo.

La empresa vuelve a mandar otro burofax dando 72 horas para incorporarse a su puesto de trabajo o en caso contrario procederá disciplinariamente contra el trabajador. La empresa había comunicado un ERTE por el que o bien se reducía la jornada al 50 %, o bien se suspendía durante un año la relación laboral de los afectados. Sin embargo, en la misma notificación se reservaba expresamente la posibilidad de ir llamando a los trabajadores que fuese necesitando, según aumentara “su nivel de liquidez” y “su capacidad productiva” lo permitiera.  Pedro no se presenta al trabajar y la empresa le despide.  Este es el resumen de la sentencia que avala el despido disciplinario.

La desafectación de trabajadores de un ERTE significa que se revierte el proceso por el cual se ha suspendido el contrato laboral o se ha reducido la jornada. La empresa debe comunicar al trabajador su nueva situación y también debe comunicar al SEPE para que el trabajador deje de recibir la prestación que esta cobrando.

Por tanto, en caso que un trabajador afectado por un ERTE por causa mayor por el Covid-19 rechace sin causa justificada su reincorporación podría ser causa de despido disciplinario. Además, en este caso no se entendería incumplida la garantía de mantenimiento de empleo por 6 meses de duración.

¿Qué entendemos por causas justificadas? Pues según se desprende de toda la normativa en el ámbito laboral que esta saliendo estos días, podemos decir que una de las causas justificadas puede ser el cuidado de menor o familiar a cargo.

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